Carlos Ernesto Acero Sánchez Presidente Ejecutivo Confederación de Cooperativas de Colombia - Confecoop

Nos cambió la vida. A los colombianos y al mundo entero. Y quizás, para siempre. El sufrimiento que vemos, las limitaciones de la ciencia y de los servicios de salud, y la angustia de quienes no pueden trabajar y generar su ingreso, entre muchas otras manifestaciones de la crisis, han ido animando un sentido de responsabilidad frente al cuidado personal y de los otros, de solidaridad frente a los que viven con angustia la escasez y la incertidumbre y avivando la reflexión sobre los caminos para una economía más justa, más humana, más inclusiva.

Sobre el terreno incierto, desafiante y desesperanzado de los primeros días ha empezado a florecer la esperanza. Vemos luces para encontrar caminos al dilema ético que enfrentamos como sociedad: salud o economía, protección o trabajo, responsabilidad o necesidad, ingresos o hambre.

La crisis en la economía y en la vida social, originada en la restricción obligatoria, es preocupante: millones de personas que viven en el rebusque y la informalidad, los independientes, los micro y pequeños empresarios, los desempleados por el cierre de mipymes y de las múltiples reducciones del trabajo, han dejado de recibir sus ingresos.

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